Los ingenieros necesitamos conocer el propósito de lo que estamos construyendo

A veces los equipos técnicos se mueven por tickets, y no por propósito. Cada tarea tiene un título claro, pero nadie recuerda por qué se está haciendo ni el impacto esperado.

Si el equipo no entiende el contexto, el resultado puede estar bien hecho, pero estar mal enfocado. Hasta una migración de base de datos debería tener un “para qué” claro. No por justificar, sino porque sin propósito, todo se vuelve ejecución sin dirección.

El propósito no es un detalle menor: permite tomar mejores decisiones técnicas. Por eso los equipos necesitan saber para dónde vamos, y no enterarse de a poco.

El diseño se hace con el end-goal en mente, y no sobre la marcha.